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El calentamiento y sus efectos

Articulos - Entrenamiento

EL CALENTAMIENTO Y SUS EFECTOS

1- El calentamiento y sus efectos

2- La metodología de medición

3- El Efecto del calentamiento sobre la temperatura

4- El efecto del calentamiento sobre la prestación

5- El Problema de la aparición temprana de la fatiga

6- Recapitulación y consecuencias

Winfried Joch, Sandra Ockert, Instituto de ciencia del movimiento,

Universidad Wihelms del Vestfalia, Munster

El calentamiento y sus efectos

En el deporte, aunque hay una literatura bastante amplia sobre el calentamiento, prácticamente no se encuentran estudios experimentales sistemáticos sobre los efectos que ello produce. En este articulo se presentarán los resultados de algunos estudios sobre esta problemática, mostrando como el calentamiento, además de la prevención de los traumas es ejecutado sobre todo con el objetivo de elevar la temperatura interior del cuerpo (efecto sobre la temperatura) y para movilizar la capacidad de prestación (efecto sobre la prestación).

 

El calentamiento: Teoría y práctica

En el deporte, a pesar de la numerosa publicación a ello dedicada (Karbe 1992; Freiwa Id 1993; Sch iffer 1995; Aceitas rrwachter 1996, etcétera], existen opiniones completamente diferentes sobre el calentamiento y también en la práctica se encuentran costumbres que a menudo difieren notablemente entre ellos:

En el deporte de alto nivel, en algunas disciplinas (por ejemplo, el lanzamiento del peso) hay atletas que no calientan casi, o al menos no lo hace en el sentido clásico y con el objetivo de levantar la temperatura corpórea; en las competiciones de sprint, en cambio, es habitual un calentamiento prolongado (unos 60 min) que - hacia el fin - también es de intensidad elevada. En los juegos deportivos las costumbres individuales por cuánto concierne al calentamiento son muy diferentes y para algunos jugadores representan hasta un ritual.

En todo caso, aunque se examinan los muchas posiciones sobre el calentamiento que se pueden hallar en cuánto publicado hasta ahora, existe una notable variabilidad de las propuestas respecto al duración y a la intensidad del calentamiento:

• algunos hablan de períodos de calentamiento que van de dos minutos hasta a (más allá de) una hora (Radlinger 1998); otros creen suficiente ejecutar de 15 a 30 min de carrera lenta (Stoboy 1972), posiblemente no a intensidad elevada (Freiwald 1993). En otras publicaciones (Thiess, Schnabel 1986,57) también son aconsejadas intensidades más elevadas: "con una carga de tipo gradual que llega hasta la intensidad de competición." Sobre la intensidad los datos son aún más precisos: entre el 60 y el 80% de la capacidad normal de prestación (Franks 1991) o una frecuencia cardíaca de 140 lat/min (Bamford 1985).

El objetivo del calentamiento consiste, sobre todo, en llevar la temperatura del cuerpo de 37,0° C (temperatura corpórea normal) a unos 39,0° C (temperatura óptima) (Israel 1959; 1977). A este nivel de temperatura, todos los procesos y las reacciones fisiológicas se desarrollan con el máximo grado de eficacia (Kirsch, Kayser 1983), y existe una relación positiva entre velocidad de las reacciones bioquímicas y temperatura (Schmidt, Thews 1997): los procesos que se desarrollan en la célula se aceleran un 13% por cada grado de aumento de la temperatura (Lullies 1973).

El levantamiento de la temperatura corpórea al valor optimal de 39° C provoca:

- la movilización de la capacidad actual de prestación, pero también es su eficacia

- medida preventiva con respecto de los accidentes (Joch, Ockert 1999).

En este trabajo serán expuestos los resultados de seis estudios experimentales sobre el tema complejo: "Movilización de la capacidad actual de prestación" que buscan de:

1. Examinar las condiciones por el aumento de la temperatura interior del cuerpo del punto de vista de la intensidad y la duración de la carga de calentamiento (efecto sobre la temperatura).

2. Cuantificar el incremento de la prestación producido por el calentamiento (efecto sobre la prestación).

Antes de exponer tales resultados, en cambio, serán antepuestas algunas observaciones sobre la metodología de medición de la temperatura interior del cuerpo.

2. La metodología de medición

La temperatura interior del cuerpo ha sido medida por un termómetro auricular (ThermoScan pro 7 de marca BRAUN )

 

Termometro

El principio de la termometría auricular se basa en la medición del calor emanado (rayos infrarrojos) del canal auditivo y de la membrana timpanica (temperatura del tímpano) que es registrada por un sensor (IR) a rayos infrarrojo situado en el termómetro auricular. No hay ningún contacto directo entre la parte terminal de medición del termómetro y la membrana timpanica. En la medición, el sensor con su parte terminal es dirigido, con extrema atención, hacia la membrana timpanica por lo que un direccionamiento errado puede inducir a mediciones imprecisas (Chamberlain, Terndrup 1994) (figura 1). Una medición efectuada en este punto es particularmente ventajosa en cuanto la membrana timpanica presenta el mismo abastecimiento de sangre arterial del centro de control de la temperatura del cuerpo, es decir el hipotálamo (Weiss et al. 1991; Chamberlain, Terndrup 1994) y por lo tanto refleja con extrema precisión la temperatura interior del cuerpo (Benzinger 1971; Fraden, Lackey 1991; Rotello et al. 1996). En efecto la temperatura de la sangre que rocía la parte anterior del hipotálamo, reproduce la real temperatura interior del cuerpo. El hipotálamo no es accesible a las mediciones. Hay métodos invasivos que permiten mediciones de la temperatura de las arterias pulmonares, del esófago o de la vejiga, que representan ciertamente indicadores precisos de la temperatura interior del cuerpo, pero exigen la inserción, molesta y costosa , de un catéter o de una sonda. Se pueden ejecutar también mediciones orales, axilares y rectales con un termómetro a contacto, pero no reflejan con precisión adecuada la temperatura interior del cuerpo.

La oreja o la membrana timpanica representan puntos ideales para medir la temperatura, en cuánto reflejamos exactamente la temperatura del abastecimiento central de sangre y son fácilmente accesibles por un termómetro auricular: "El IR ear thermometer permite una consideración precisa de la temperatura de la membrana timpanica (... ) y puede reflejar exactamente la temperatura interior del cuerpo" (Terndrup et al. 1997,71).

La temperatura del tímpano sigue muy rápidamente las variaciones de temperatura y, por lo tanto, representa un indicador excelente de la temperatura interior del cuerpo. Las mediciones con el termómetro auricular presentan desviaciones estándares menor de los termómetros a contacto. La correlación entre dos mediciones es, en el oído derecho, r = 0,9721, en el izquierdo, r = 0,9501 y entre el oído derecho e izquierda r = de 0,8906 a 0,9156. Por tanto, la reproducibilidad de los resultados de las mediciones es elevada. La temperatura relevada con el termómetro auricular a infrarrojos es estrechamente correlacionada (r = 0,90) con la temperatura de la arteria pulmonar y con la del esófago (r = 0,91, p <0,01) (Harasawa et al. 1997].

3. El Efecto del calentamiento sobre la temperatura

El objetivo principal del calentamiento es el aumento de la temperatura interior del cuerpo, ya que, gracias a ello, algunos parámetros que son esenciales para la prestación son adaptados de modo optimo a las cargas de entrenamiento o a las prestaciones que serán requeridas sucesivamente. Cuál debe ser la duración temporal y la intensidad de las modalidades por las que alcanzar este objetivo es objeto de discusión. Los resultados experimentales que expondremos deberían proveer una respuesta sobre cual es la mejor modalidad para conseguir el objetivo intencional.

Experimento 1: duración de la temperatura elevada y carga de escasa intensidad

Un grupo de 18 sujetos (10 de sexo masculino y 8 de sexo femenino) de edad entre los 20 y los 30 años ejecutó a un cicloergometro SRM de la empresa SCHOBERER, con una carga constante de 130 Vatios y una frecuencia de pedaleo de 70 a 80 giro/min, un programa de calentamiento de una duración de 45 min. La temperatura interior del cuerpo fue medida con un termómetro auricular a rayos infrarrojos. Al principio del experimento la temperatura interior del cuerpo fue, en media, de 36,1° C (en los varones) y 36,9° C (en las mujeres). Al fin del trabajo en ergometro la temperatura subió, respectivamente, a 36,7 y a 37,6 grados. Este incremento de la temperatura interior, + 0,6 grados en los sujetos de sexo masculino y + 0,7 grados en aquellos de sexo femenino, fue relativamente escaso, y las diferencias entre las temperaturas no fueron estadísticamente significativas. El máximo crecimiento individual de la temperatura medida en los varones fue de + 1,3 grados, en las mujeres de + 2,0 grados. AL término de la carga, ningún sujeto de sexo masculino, alcanzó una temperatura interior corpórea de 38° C (máximo: 37,7 C; tres sujetos de sexo femenino alcanzaron temperaturas superiores a 38,0° C (máximo: 38,5° C).

Pues, en el caso de una carga de calentamiento de cicloergometro, de escasa intensidad, uniforme, pero prolongada, con acento sobre el volumen, no se reporta un aumento generalizado de la temperatura interior del cuerpo hasta el valor referido en literatura de 39,0° C. LOS sujetos de sexo femenino mostraron valores más elevados de aquellos de sexo masculino.

Experimento 2: Carga máxima de breve duración

Sobre el mismo cicloergometro SRM descrito anteriormente, un grupo de 14 sujetos (7 de sexo masculino, 7 de sexo femenino) trató de mantener una frecuencia de pedaleo de 130 giros/min con una intensidad máxima (4,5 Vatios por kg de peso corpóreo) hasta la interrupción de la carga (0,41 min, para los varones, 0,28 min para las mujeres).

La temperatura fue medida, antes del principio de la prueba, después de una breve fase de preparación (5 min a 100 Vatios) y directamente después del interrupción de la carga. Los valores iniciales de las temperaturas fueron, en media, 36,1° C (en los varones) y 36,6° C (en las mujeres). Después de la fase de preparación hubo un aumento de la temperatura de 0,1° C (en los varones) y de 0,004° C (en las mujeres). Al fin de la carga fueron notados incrementos de la temperatura de + 1,3° C (en los varones) y de + 0,9° C (en las mujeres). La temperatura media de los sujetos de sexo masculino fue, por lo tanto, de 37,4° C (máximo: 38° C), de aquellos de sexo femenino de 37,5° C (máximo: 37,9° C).

Intensidades máximas de breve duración llevan a un aumento significativo de la temperatura corpórea interna. La mayor duración de la carga en los sujetos de sexo masculino (0,47 min) produjo un aumento de la temperatura más elevada que la carga de menor duración de los sujetos de sexo femenino (0,28 min).

Experimento 3: Duración temporal media y carga progresivo-máxima

Un sujeto de sexo masculino, de la edad de 24 años, de la altura de 186 cm, del peso de 74 kg ha sido sometido a una carga en ciclioergómetro con una duración de 20 min a 200 Vatios y a una frecuencia de pedaleo de 80 giros/min (del 1° al 10° min) y de 100 giros/min (de las 11° al 20° min). Después del 20° min la frecuencia de pedaleo fue aumentada a lo sumo por un breve período hasta (188 giros/min) siempre a 200 Vatios. En este período la frecuencia del pulso fue de 188 latidos/min, la temperatura interior del cuerpo de 39,1° C. Después de la primera mitad del período de carga (10 min, 200 Vatios, 80 giro/min) la frecuencia cardíaca fue de 152 latidos/min, la temperatura interior del cuerpo 38,2° C.

En una carga progresivo-máxima (es decir hasta alcanzar una carga máxima de breve duración) y de duración media (unos 20 min) la temperatura interior del cuerpo se eleva hasta los 39° C requeridos.

Recapitulación de los resultados (efecto sobre la temperatura)

Los tres experimentos, desarrollan con intensidad de carga diferente y duración variables, destacan que, ambos parámetros (intensidad y duración), desarrollan un papel - aunque de importancia diferente - en el incremento de la temperatura corpórea:

• una escasa intensidad, también con una carga de mayor duración, no provoca un aumento general y significativo de la temperatura;

• una intensidad elevada, con una carga de breve duración, provoca un levantamiento significativo de la temperatura, pero no alcanza la temperatura interior del cuerpo requerida de 39° C;

• una intensidad progresivo-máxima (unos 180 battiti/mi n) con una carga de duración media lleva a la temperatura intencional de 39° C.

Para alcanzar una temperatura interior del cuerpo optimal de 39° C, la intensidad (progresiva de submáxima a máxima) desarrolla un papel mayor de la duración de la carga. La duración de la carga influye en el aumento de la temperatura interior del cuerpo solo si es conectada con una intensidad que como mínimo tiene que ser submáxima. Puede deducirse que el programa de calentamiento optimo para garantizar una elevación de la temperatura interior del cuerpo hasta 39°, es un programa de la duración de 20-25 min, realizado a intensidad submáxima , y llevado hasta a una carga máxima de breve duración.

4. El efecto del calentamiento sobre la prestación

Para estudiar como el calentamiento permite movilizar el estado actual de prestación (incrementos de la prestación, efecto cuantitativo) han sido ejecutados tres experimentos:

Experimento 1: máxima frecuencia de pedaleo

Un número total de 10 sujetos (5 de sexo masculino, 5 de sexo femenino) han sido sometidos a un experimento en el que se pedaleó a una frecuencia máxima contra resistencias diferentes (50, 150, 250 y 350 Vatios) sobre un ergometro SRM (cfr. sobre). La frecuencia máxima fue de 240 giros/min (= 4,0 Hertzl. la mínima de 150 giros/min (= 2,4 Hercios). En los sujetos de sexo masculino han sido medidos valores mediaos por 215 a 188 giros/min en estado de calentamiento, y de 200 a 175 giros/min sin calentamiento; en los sujetos de sexo femeninos valores medios de 189 a 160 giros/min en estado de calentamiento, y de 177 a 150 giros/min sin calentamiento. La tabla 1 provee un cuadro sinóptico de los resultados. .

El programa de calentamiento fue ejecutado por un período de 25 min. en un primer momento, por 20 min, con un valor de Wats. correspondiente a 1,5 veces el peso corporal y, sucesivamente, en los últimos 5 min, con un valor en Wats.correspondiente a lo triple del peso corporal. En estos últimos cinco minutos en todos los sujetos la temperatura interior del cuerpo se elevó pasando de valores medianos de 36,3° C (en los varones) y 36,6° C (en las mujeres) respectivamente a 37,7° C y 38,2° C.

Los incrementos de prestación en la frecuencia de pedaleo fueron relativamente constantes, aumentando, concordemente cerca del 7% y fueron estadísticamente muy significativos.

No se reportaron diferencias entre sujetos de sexo masculino y sujetos de sexo femenino, ni entre las prestaciones de pedaleo contra resistencias escasas (con frecuencias elevadas) y contra elevadas resistencias (con frecuencias escasas).

En general, se puede partir del constatar que, por cuánto concierne la prestación representada por alcanzar una máxima frecuencia de pedaleo en el ergometro, el efecto de un calentamiento intensivo aumenta cerca del 7% y eso corresponde a aquel incremento de la prestación que ha sido demostrado también por Bar-Or (1986, 44).

Experimento 2: lanzamiento del peso (bala)

Los sujetos del experimento (n = 24; 12 sujetos de sexo masculino, 12 de sexo femenino), después de una calentamiento de la duración de 20 min que comprendia carrera, ejercicios de salto, ejercicios de estiramiento y de fuerza, efectuado en la zona sujetivamente percibida como de intensidad" media, ejecutaron seis tentativas de lanzamiento del peso sin dezplazamiento, con un utensilio de 7,25 kg, los varones y de 4 kg, las mujeres. Después del programa de calentamiento la temperatura interior del cuerpo aumentó, sea en los varones como en las mujeres, de acerca de 1 grado Celsius (+ 0,93 en los varones, 0,97 en las mujeres), pasando en media, respectivamente, de 36,0 a 37,00 C (en los varones) y de 36,4 a 37,4° C (en las mujeres). El aumento máximo hallado en los varones fue + 1,8°C y en las mujeres + 2,1°C. La prestación del lanzamiento en las pruebas ejecutadas después del calentamiento, con respecto de aquellos que lo hicieron sin calentamiento, fue superior de unos 0,25 m, es decir del 9%, en los varones, y de unos 0,35 m, es decir de acerca del 4,7%, en las mujeres. Diez sujetos de sexo femenino (el 80%) consiguieron su mejor prestación durante los lanzamientos ejecutados después del calentamiento (dos en las tentativas sin calentamiento), mientras en los sujetos de sexo masculino eso sólo fue conseguido por seis sujetos (50%).

Por tanto, la influencia del calentamiento sobre la prestación en el lanzamiento del peso es escasa:

por cuánto concierne los valores medios, tantoen los varones como en las mujeres, las prestaciones en estado de calentamiento son mejores de las sin calentamiento, mientras, por cuánto concierne las prestaciones individuales en las series de lanzamientos (cfr. tabla 2, en cursiva) tanto la mejor como la peor prestación fueron conseguidas tanto con el calentamiento como sin calentamiento.

Pues, en el lanzamiento del peso sin desplazamiento con respecto de la prestación realizada sin calentamiento, con una tasa de incremento de la prestación del 3 al 5%, la mejora conseguida después de una calentamiento de mediana intensidad de duración de 20 min, fue relativamente escaso. También el incremento de temperatura interior del cuerpo (cerca del 50% de lo optimo) conseguido con el calentamiento fue de valor medio.

Experimento 3: Máxima Aceleración

Los sujetos del experimento (n = 20; 10 de sexo masculino; 10 de sexo femenino) ejecutaron un programa de calentamiento de una duración de 20 min en una zona de intensidad, sujetivamente percibida como baja, que consistía en trote, ejercicios de salto, ejercicios de estiramiento y de fuerza. Luego trabajaron con una máquina de musculación con carro (arm-press), o prensa inclinada para brazos con una inclinación de 35° fue ejecutada una prestación de aceleración contra oposiciones al movimiento (peso) del 100,70,30 y 10% de la máxima fuerza individual. Después del programa de calentamiento, la temperatura interior del cuerpo sólo aumentó de poco, acerca de 0,2° C, en los varones, dando de una media de 37,0 grados a 37,2 grados, mientras en las mujeres, quedó constante por todo el proceso de calentamiento.

Por lo general, en el estado de calentamiento los valores de la aceleración contra determinadas resistencias submáximas y máximos fueron mejores que en el estado sin calentamiento, pero en ningún caso fueron estadísticamente significativos. Es evidente , que la mayor mejoría (+ 0,21 y + 0,31 m/s) se obtuvo cuando se utilizaron cargas rápidas (10% de la fuerza máxima). Probablemente, eso representa una prueba de que las prestaciones de velocidad estan particularmente ligadas a la regulación de la temperatura y dependen de ella (tabla 3). El experimento permite de concluir que una calentamiento de 20 min, ejecutado sin cargas de intensidad adecuada, sólo produce un aumento mínimo de la temperatura interior del cuerpo, no determina la posibilidad de incrementar de modo importante (es decir estadísticamente significativo) las prestaciones de velocidad, aunque en escasa medida, se pueda notar una tendencia a la mejoría de las prestaciones, que concierne, en particular, el componente de rapidez.

En su conjunto, los seis estudios experimentales enseñan que, de un lado un aumento de acerca de 2" C de la temperatura interior del cuerpo puede ser sólo conseguido si, en el marco de una carga de mediana duración (20,25 min) son realizadas intensidades de carga elevadas (efecto sobre la temperatura), y que, por otra parte, el efecto sobre la prestación, en el caso más favorable (39" C) produce mejorías cercanas del 7%, y es menor cuanto menor es el aumento de la temperatura.

5 El Problema de la aparición temprana de la fatiga

Según los datos presentes en literatura, en el calentamiento debería evitar trabajar a intensidad elevada, sobre todo porque se teme que sucesivamente (por ejemplo, en competición) se presenten fenómenos de cansancio con sus efectos negativos sobre la prestación. Hay muchos argumentos para contrastar este modo de pensar. Entre ellos elegimos tres:

• ante todo, recordamoslos estudios de Olivier (1996, 265), sobre la relación entre cansancio y entrenamiento de la técnica. En ellas ha sido establecido que: "No es verdadero que el entrenamiento de la técnica tiene que ser conducido (... ) sólo en estado de descanso; al revés, después de elevadas cargas condicionales, normalmente, se observa un aumento del nivel de activación." Hasta ahora este aspecto de la activación no ha sido objeto sistemático de atención con respecto del de la disminución de la prestación. Hay óptimos motivos para trasladar esta afirmación de Olivier a la situación del calentamiento y para dedicar una atención particular al aspecto de la activación que es producida por el trabajo de calentamiento.

• Martin et al. (1993, 128) recuerdan que, en el entrenamiento de la fuerza, encontramos pausas entre las series de solo 3-4 min. "Este tiempo basta a un suficiente risintesis de los depósitos de energía después de un determinado número de repeticiones."

• Según algunos estudios (Liman 2000), después de 5 minutos de recuperación, siguientes a 20 repeticiones de un ejercicio de aceleración de un peso ejecutadas con una máquina ,con una carga correspondiente al 70% de la fuerza máxima, en los que se ocasionó un evidente empeoramiento de la prestación (hastal 45% con respecto del valor inicial), fue posible realizar por prestaciones de fuerza rápida que fueron, de nuevo, similares al nivel inicial.

• Él cansancio - si se prescinde de los aspectos antes citados - también es un problema que concierne sobre todo a atletas con un bajo nivel de entrenamiento. Eventualmente, sólo en este caso, después de una calentamiento (demasiado) largo o (demasiado) intensivo, pueden esperarnos efectos negativos sobre la prestación. Los programas de calentamiento que nosotros citadmos (cfr. en particular el experimento: "Duración temporal media y carga máximo-progresiva") que competen a este ámbito no han provocado ningún estado de cansancio con un efecto de disminución de la prestación.

6. Recapitulación y consecuencias

 

Los resultados sobre los efectos de el calentamiento (aumento de la temperatura interior del cuerpo y movilización de la capacidad de prestación) que hemos expuesto han sido sacados por algunos ejemplos de experimentaciones, desarrolladas con un pequeño grupo de sujetos mediamente entrenados (estudiantes de educación física, varones y mujeres) de edad entre los 20 y los 30 años. No se trata de datos definitivos y generalizables. En efecto, sería necesario examinar hasta que punto los resultados puedan variar con la edad, la especificidad del deporte y el nivel de prestación. En cambio, en las condiciones de los procedimientos y los métodos de búsqueda utilizadas, representan relaciones cuantitativas, experimentalmente controlables, entre trabajo de calentamiento, su intensidad, su duración y efectos sobre la temperatura interior del cuerpo (efecto sobre la temperatura) y sobre el incremento de la prestación (deportiva) (efecto sobre la prestación). Recordamos que, en el presente estudio, se ha partido del presupuesto que una temperatura interior del cuerpo de 39 C representa la mejor pora la realización de prestaciones deportivas. Tal valor es alcanzado, en primer lugar, por una intensidad de la carga de calentamiento, que va, progresivamente, de aquella submáxima a la máxima, aunque ésta sea alcanzada por un período muy breve. Naturalmente también la duración temporal de la carga desarrolla un papel importante: pero es de importancia secundaria. La mayor importancia asumida por la intensidad también es probada por el hecho que - según datos de Weineck (1996, 647) - si en una carrera de larga duración se puede establecer que exista un aumento hasta 20 veces de la actividad metabólica, en un esprint ella aumenta hasta 200 veces. La duración de la carga no debería ser inferior a los 20 min y después de este período la carga casi debería ser llevado a la máxima intensidad.

Las mejorías de la prestación, es decir el efecto de el calentamiento sobre la prestación, refleja el nivel de aumentode la temperatura interior del cuerpo: un aumento de unos 2° C produce un incremento de la prestación de 7%, mientras que un aumento de acerca de 1 grado produce una mejoría de la prestación que va del 3 al 5% . Aumentos mínimos de la temperatura sólo producen también efectos mínimos (no significativos) sobre la prestación. Si, por un lado, eso está en acuerdo con los resultados de incremento del 7% de la prestación después de el calentamiento, conseguidos de Bar-Or (1986), por otro es inferior a las tasas de incremento del 20% en la rapidez de contracción del músculo si la temperatura interior del cuerpo es levantada de 2 C, referidos por Hill (1956).

Para la práctica, este resultado quiere decir que una calentamiento de la intensidad requerida y el incremento de la temperatura interior del cuerpo a 39 C, son sólo necesarios cuando se quieren alcanzar los niveles máximos de prestación. En cambio, en la zona de las prestaciones que normalmente son realizadas por los que practican deporte en el tiempo libre y por pasatiempo, alcanzar incrementos de prestación de acerca del 7%, no es importante.

Autores: Dr. Winfried Joch, Profesor emérito de ciencia del deporte, Departamento de teoría del entrenamiento, Instituto de ciencias del movimiento de la universidad Wihelms del Vestfalia, MOnster. Sandra Uckert, Candidata al Doctorado en el mismo Instituto

Dirección de los autores: Fachbereich 7, Psychologie un Sportwissenschaft, der Westfalischen Wilhelms-Universitat MOnster, Horstmarer Landweg 62 b, 48149 MOnster

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